Hola a todos,
Hace ya bastante tiempo que no escribo; vinieron las Navidades y estuvimos con la familia, luego tuve el ordenador estropeado y como no es algo imprescidible en nuestras vidas, pasamos un poco de él hasta que nuestro hijo, informático, pasara a visitar a sus padres, vive en La Coruña. Total que un buen día hablando con él por teléfono y preguntandole de que podía ser, encontramos el fallo, millagrosamente, porque yo para esto soy nula.
A todo esto ya había pasado un mes y como somos padres acogedores, nos ofrecieron un bebé, estaba a punto de salir del hospital y no tenían donde colocarlo, pues somos muy pocas las familias que acogemos y hay momentos que vienen muchos bebés al mundo, cuyas mamás tienen la vida bastante complicada y deciden darlos en adopción. Yo, combaleciente aún del accidente, no lo tenía muy claro, pero mi marido decidió que entre los dos bien podríamos y así fue, aunque el mayor peso lo llevó él, pues tenía la cuna de su lado, tuvo que levantarse de noche a dar biberones, sin turnarnos como otras veces y cuidarla mientras yo estaba en rehabilitación.
Fué una buena experiencia, comos las otras, pues ya fué el octavo bebé que hemos tenido. Es una niña maravillosa, que nos tenía enamorados a todos.
Despues de dos meses, se la han llevado y estamos encantados porque hemos conocido a la familia y estamos en contacto con ellos.
Pido perdoón por este silencio sobre todo a Manuel homesdepedra, por el interés que puso sobre el homenaje a los tripulantes del Castillo Montjuich. Debe de pensar que no quiero participar y no es así. Lo que ocurre es que tengo un pequeño problema: MI hija está embarazada y dará a luz a finales de julio o primeros de agosto. ¿ Como compaginar ambas cosas? Parece una tontería por mi parte, pero me estoy comiendo un poco el coco. Como puedo comprometerme para esas fechas, si no sé si podré acudir?
Quien me lea va a pensar que ya está todo organizado y que el único problema es ese, no es así. Falta todo y lo peor, a mi entender, será localizar a la gente, poner una fecha que nos venga bien a todos y ......sabe Dios.
servido por chusa
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Pasamos la nochebuena y Navidad, esperando la llegada de mi padre,sin sospechar lo que ocurría. La llegada a La Coruña estaba prevista para el día 21, pero como estábamos en invierno, unos días de retraso lo consideramos normal. Supongo que mi madre tendría alguna inquietud, pero yo no recuerdo que esta nos la transmitiera a nosotros.
El 26 por la mañana llegó mi tio con la noticia: "había desaparecido el Castillo Montjuich." Fueron momentos terribles, que todavía hoy, recuerdo con lágrimas en los ojos.
Los días siguientes, fue un ir y venir de vecinos, amigos, todo el mundo quería darnos alguna esperanza, pero las pocas noticias que recibíamos, a través de la radio, no hacían presagiar nada bueno.Pasados unos días, ya desalentados, le hicimos el funeral.
Mi casa se llenó de gente para darnos el pésame y aprovechaban para visitar a mi abuela que llevaba 20 años en cama. Era madre de mi madre, pero adoraba a mi padre y lo consideraba como a un hijo más. Mi padre por su lado, era muy detallista y cariñoso con ella, una, porque era muy buena mujer y otra, porque en ella encontró el verdadero cariño de una madre.
Mi abuela, había tenido varios ataques al corazón, entonces se decía así, me imagino que serian infartos. Su salud era muy delicada y sus hijos la mimaban y tenían como una reina.
Por consejo del médico de cabecera, Don Valero, se le ocultó la terrible noticia por temor a que esta le produjera la muerte.
Si nuestra situación era angustiosa, con esto todavía era más, pués teníamos que estar pendientes de avisar a toda la gente que entraba en casa, que era mucha en aquellos días, para que no metiera la pata. Recuerdo el día siguiente al funeral que comentó: "muy maliña tiven que estar, que moita xentiña veu a verme". Mi madre para entrar en la habitación de mi abuela, cosa que hacía constantemente, tenía que ponerse un mandilón de color, recuerdo que era de cuadritos blancos y verdes, para que no la viera de luto y no sospechase nada. También tenía que leerle cartas imaginarias de mi padre, pués ella le decía: " desde que Manolo cambió de barco, parece que nos abandonó, porque ya no nos escribe cartas como antes".
Admiro la fuerza y la valentía de mi madre, yo en su lugar, no hubiera sido capaz.
Al final, mi abuela murió tres mases más tarde, sin saber nada.
servido por chusa
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Tenía 11 años cuando desapareció el Castillo Montjuich. Ahora 44 años después, me vienen a la memoria, los momentos tan angustiosos, que mi familia y yo hemos vivido.
Recuerdo la última vez que vi a mi padre; estabamos en la estación; como todavía faltaba tiempo para que saliera el tren, subimos con él, se puso a jugar conmigo y yo empecé a llorar diciendo que me había hecho daño, lo cual no era cierto; lloraba de pena porque se iba; tenía entonces 10 años y era la primera vez que sentía esa sensación de pérdida.
A los pocos meses, mi madre decidió llevarnos a mi hermano y a mi con ella, para visitarlo en Cartagena, cosa que ella, ya había hecho en alguna ocasión, para que el año que él estaba fuera, no se hiciera tan largo. Llegó el tan ansíado día, ya teníamos los billetes, la maleta hecha y unas horas antes de la partida, recibimos un telegrama que nos decía que venía él, cosa que no ocurrió, porque unos días después el capitán de su barco,( el petrolero Compostilla, siempre había navegado en petroleros) le propuso hacer el viaje a Bostón en el C.M., puesto, que uno de los tripulantes tenía que desembarcar, para asistir a un juicio en Oviedo.
Mi padre había nacido en Nueva York, pero después de morirle su madre, cuando apenas tenía 5 años, su padre los trajo para España a él y a sus 2 hermanas, para dejarlos a cargo de unos parientes. El hecho de volver a ver la tierra donde había nacido le hizo mucha ilusión, asi, como el desembarcar más tarde en La Coruña, para pasar con nosotros la Navidad. Desgraciadamente no fué asi porque el destino le jugó una mala pasada.
servido por chusa
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